ENTRE NADIA Y YO/ Carlota Mantecón

Residencia del 3 al 14SEP junto a Carmelo Salazar.

Carta a Nadia Comaneci

Agosto del 2016

Querida Nadia Comaneci, una vez más has despertado mis ganas infantiles de empolvarme las manos con maicena para ir al lugar más vacío de la casa, mirar atenta a lo lejos y saltar entregada. Saltar en el sitio como casi la única opción ante la realidad de no haber aprendido nunca a ejecutar tus impecables remontes con los que soñaba de niña. Eso si, siempre con una atención especial en el gesto, además de un aterrizaje digno en firmeza y gracia para terminar mostrando contenta el final de mi ejercicio olímpico de suelo al público imaginario en mi salón.

 

Hoy vuelvo a observar tu presencia tranquila, tu cuerpo grácil, exquisito en las medidas de fuerza y elasticidad. Todo muy claro y legible desplazándote por el tatami hasta nosotros y reflexiono:

 

¿Qué ha pasado con la gimnasia artística de hoy? ¿qué pasa hoy con los cuerpos? ¿qué se le exige a un cuerpo en el 2016? ¿qué se espera de un cuerpo? ¿del cuerpo de una gimnasta?

 

La gimnasia del 2016 ha cambiado, parece que los cuerpo tienen un ritmo más capitalista. Son más rápidos, casi no hay tiempo para los detalles. Los brazos y las piernas están más hinchados por el estrés. Parece que la gimnasia del 2016 se adapta bien a la voracidad de nuestro sistema… Lo siento, me quedo con Nadia y ese tiempo expandido que permite mirar sin estrés cada uno de sus gestos.