PING PANG QIU

Angélica Liddell / Atra Bilis

Sala Principal del Teatro Leal.

Premio Nacional de Literatura Dramática 2012.

León de Plata de la Bienal de Venecia 2014.

Aun formando parte de la programación principal del Teatro Leal, el Laboratorio de Artes en Vivo es corresponsable de la presencia de Angélica Liddell -animal escénico, la dramaturga y creadora contemporánea española más importante en la actualidad- en nuestro teatro. Un lujo para La Laguna y para toda Canarias.

Ping Pang Qiu habla de mi relación con la escritura china, un maridaje entre la disciplina, la pasión y el exceso. Imponerme la tarea de memorizar los 4000 caracteres necesarios para poder leer significa implicar la mitad de mi vida. Me impongo tareas colosales que me ayuden a soportar la desesperanza. Es como decir, “cuando aprendas los 4000 caracteres serás libre”. El Ping Pong, deporte nacional en China, le da forma a esa relación. Partiendo de la “PING PONG DIPLOMACY” entre China y EEUU en los años 70, ejemplo de hipocresía política, de como la diplomacia convive con la barbarie de la REVOLUCIÓN CULTURAL CHINA, llegamos hasta el totalitarismo en el deporte. En China las autoridades deportivas se toman tan en serio las actuaciones de su escuadra que han impuesto entre sus jugadores y jugadoras severos códigos de conducta, que alcanzan a sus relaciones íntimas. En resumen, este es un trabajo en el que se habla del exterminio del mundo de la expresión y sus consecuencias, por ejemplo, en el amor, y en el que se intenta combatir la represión mediante algún instante bello.

En los años ochenta Angélica Liddell, seudónimo de Angélica González (Figueres, 1966), inicia su trayectoria artística como autora dramática. Tras cursar estudios de Sicología y Arte Dramático, forma en 1993 la compañía Atra Bilis en el entorno de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Con ella llevará a la escena sus propios textos, iniciándose así en la dirección, la escenografía y la interpretación. Su proyección hacia la creación escénica ha seguido desarrollándose desde entonces, adquiriendo, en paralelo a su producción dramática, mayor complejidad y calidad creativa. Al mismo tiempo que ha transitado por otros géneros literarios, como la narrativa y la poesía, se ha deslizado hacia el mundo del performance y la instalación, dimensiones con las que su obra teatral está estrechamente ligada. Sus diferentes desarrollos artísticos deben entenderse como expresión a distintos niveles de un mismo mundo poético y una original personalidad creadora. Tanto su escritura dramática como su poética escénica llevan un sello peculiar que las hace fácilmente distinguibles. Sin detrimento de su diversidad, puede afirmarse una vez más el tópico de que un creador es autor de una sola obra, que se constituye como variaciones sobre una serie de temas convertidos casi en obsesiones, lo que confiere a toda su producción una sorprendente unidad y coherencia estéticas.